El Pensamiento Liberador.
¿Necesitas darte un RESPIRO?
Reflexiona en la imagen que está al lado.
En ella se resume TODO lo que ya llevas contigo sin embargo piensas que
te hace falta.
Para encontrar un verdadero ESTADO DE BIENESTAR es imprescindible que mente
y cuerpo estén en equilibrio.
Richard Gere, actor y ferviente practicante del budismo nos enseña la forma de generarnos bienestar, y no solo para uno mismo sino también para el resto. Existe un ejercicio muy poderoso a la vez que muy simple y cuenta lo siguiente:
Dice Gere que a quien encontrara en su camino, sea una persona o un insecto, el primer pensamiento que adoptara respecto a este momento será pensar, sentir y decirle “Te deseo felicidad”. Esto sí que se oye complicado, y en estos días mucho más, sin embargo, vale mucho ponerlo en práctica para nuestro propio bienestar así como del otro.La capacidad de dar buena vibración a otro, que probablemente no conoces, que quizá conozcas pero que no te lleves bien, o que simplemente no toleres, es simplemente asombrosa.
Gere dice que bajo su experiencia de vida, el puede afirmar que sí se transforma completamente lo que va a ocurrir entre ambas partes al darse tal situación, así mismo, dice que obviamente es muy difícil aquellas ocasiones cuando encuentras al enemigo o cuando se presentan situaciones inesperadas. Finalmente concluye señalando que, de lo que se trata es en ir desapareciendo emociones negativas antes que se formen como tales y salgan nuevamente al universo transformándolas para el propio bienestar.
Vale la pena intentarlo.
Paul Ekman, (psicólogo norteamericano y autor del libro, Micro Expresiones Faciales) señala que básicamente existen seis emociones; alegría, tristeza, ira, miedo, asco, y sorpresa. Bien, partamos que somos seres humanos y que somos emocionales pero, ¿alguna vez nos hemos puesto a pensar cómo influye realmente el mundo de las emociones en cada uno de nosotros, nos beneficia o nos perjudica? Claramente distinguimos que algunos somos más sensibles que otros, las emociones las poseemos todos, pero no expresamos de igual manera, existen personas quienes son más emotivos y otros más lógicos, en fin, ¿cómo nos afecta el mundo de las emociones?
Mientras navegaba por la web buscando material para mi investigación me detuve a leer un tuit que decía lo siguiente: Ojalá en los colegios se enseñará a gestionar emociones." y la verdad tiene mucho de cierto, sin embargo la realidad es otra.
Recuerdo de pequeña, que en la etapa escolar, solo contábamos en el colegio con una psicóloga para todo el plantel educativo. Algunos colegios no cuentan con el departamento o área de psicología de primer nivel y me refiero a ello porque es de gran importancia una buena salud emocional para el alumnado; infantil y mucho más el adolescente. Si bien es cierto, el hogar es el primer núcleo de formación, le sigue el colegio en importancia, no se debería esperar a que el alumnado opte por asistencia psicológica externa, en todo caso, establecer un área real y firme de consejería y apoyo estudiantil, claro está con el refuerzo de excelencia profesional en áreas de psicología/psicoterapia.
Controlo mis emociones, pero ¿realmente es así?
No somos capaces de gestionar correctamente las emociones y ello resulta un gran conflicto.
Las emociones son parte fundamental de todos como bien lo mencione al comienzo del post. Algunas emociones serán negativas como la ira, y al ser negativas pueden llegar a desarrollar bloqueos emocionales o hasta enfermedades causando obviamente un gran malestar a la persona y otras emociones serán positivas creando bienestar a la persona como por ejemplo la alegría, y, quién no quisiera estar alegre la gran parte de sus días? Bien, partamos comprendiendo, lo que se entiende por emociones.
Las emociones son aquellas reacciones que experimenta cada persona ante cualquier estímulo de la vida, como por ejemplo la alegría, y la tristeza. Por otra parte, hay que remarcar que hay reacciones emocionales que se producen ante situaciones que no hemos vivido todavía, es decir, cuando las anticipamos o las imaginamos, ejemplo es lo que sentimos cuando vemos alguna escena en alguna película, leemos algún texto o recordamos o pensamos en algún suceso. Al parecer, estamos diseñados para crearlas, aprovecharlas o padecerlas, pero nunca para evitarlas.
Asimismo, existen otra serie de términos y conceptos muy relacionados con este tema, por ejemplo, los sentimientos, en este punto siempre solía estar equivocada al pensar que las emociones eran casi lo mismo que los sentimientos, obviamente, gran error, como este tipo de frases que solía escuchar " No reprimas tus emociones", refiriéndose a no reprimir sentimientos, otro gran error. Pues bien, los sentimientos son más duraderos que las emociones, que son temporales y están más vinculados a la reflexión. No suelen estar relacionados con sensaciones físicas intensas, son más suaves y no ponen en marcha comportamientos de manera inmediata. Para una mejor comprensión, hablemos de la reacción emocional de miedo ante una serpiente que hemos visto en el campo, mientras que hablaríamos de sentimiento de miedo hacia las serpientes, de forma general y no vinculada a una situación determinada.
Mal o bien encaminadas las emociones rigen nuestras vidas, el maestro Van Gogh dijo que las emociones "capitanean nuestra existencia y las obedecemos sin siquiera darnos cuenta”. Por otro lado,
otro gran maestro, el Dalai Lama dice que "las emociones son estados mentales y el único método para manejarlas debe venir desde adentro, ellas nacen por influencias externas, pero, después de
que están adentro, depende de uno mismo impulsarlas a favor de los intereses propios o sufrirlas y dejar que nos dominen".
El kit está justo allí, APRENDAMOS a GESTIONAR nuestras emociones, correctamente y a NO reprimirlas.
Fuimos creados con emociones pero dependerá de cada uno gestionar, desarrollar y manejar las emociones con sabiduría y guiar la fuerza de lo que generan en positivo. Por lo que resaltaré la importancia de educarse emocionalmente, lo cual nos serviría de mucho a lo largo de la vida y así evitar situaciones no deseadas, educarnos a fin de detectar a tiempo la llegada de una emoción e identificarla, evitando acciones algunas veces impulsivas.
Hoy en día una muy buena opción es adaptar a la vida diaria el concepto de "inteligencia emocional", desarrollado por Daniel Goleman.
¿Y a qué le se le denomina inteligencia emocional? A la capacidad que tiene una persona de manejar, entender, seleccionar y gestionar sus emociones así como la de los demás pero con eficiencia, generando resultados en positivo. Puedo resumirse en la habilidad para gestionar adecuadamente las emociones. Se puede decir que hay una profunda conexión de los psicológico, emocional y biológico. Así también recordemos que ha sido negado el mundo emocional durante siglos pues era un campo tabú, antes, no se podía hablar de las emociones, se minusvaloraba a una persona que hablaba sobre su mundo emocional.
Existen muchas veces en los que se piensa lo que no se dice, se dice lo que no se piensa, se dice lo que no se siente y se siente lo que no se dice, toda una confusión, ¿no? pues ello a la larga puede acarrear un deterioro en el organismo, un deterioro por el enorme impacto que tienen los pensamientos interactuando con el organismo, ¿vemos el gran valor del mundo emocional?... Se dice que las mujeres somos las emocionales y lo hombres los racionales, pues no estoy de acuerdo, y para no entrar en detalles solo puedo afirmar que encontramos de todo un poco.
Por otro lado, pensemos ¿qué es lo que sucedería si por cada centro educativo privado o nacional se desarrollara un sólido departamento/área de psicología? desde la etapa más temprana de inicial, y no con un profesional de la psicología/psicoterapia sino con un sólido grupo que se encargue realmente de atender las miles de necesidades de salud emocional del alumnado. Ciertamente estaríamos contribuyendo a la formación educativa con mayor sólidez, ayudando a formar mentes saludables, detectando problemas que quizá los padres no visualicen y caminando a la par con ellos, junto con el centro educativo. Es así como finalizo retornando al tuit que leí; "Ojalá en los colegios se enseñara a gestionar emociones”
*No existen emociones negativas ni positivas, son adaptativas al contexto de la situación presente*
No se trata de querer o poder bajar de peso, se trata del papel que juegan las emociones en nuestro cuerpo y que no nos permiten lograrlo o de por sí estar en un estado de bienestar, un estado pleno de salud; pues si te sientes bien vas por la vida de igual forma, y es que utilizar la comida para regular/gestionar las emociones que no podemos o no sabemos controlar es la principal razón que nos lleva a "atragantarnos" de comida y comer más de la cuenta.
¿Cuánto puede influir las emociones en una correcta o incorrecta alimentación? La respuesta es DEMASIADO.
El día a día viene cargado de situaciones de estrés, y con ello trae la comida para "remediar en algo" o empeorarlo. Muchas personas llegan a sus hogares luego de una larga jornada de trabajo, sea que te apasione o no, y en la mayoría de los casos no son muchas las personas que tienen un empleo que les apasione, por lo que suplen sus carencias y sus situaciones de stress con la primera comida que se les presente y que les guste. Muchas situaciones que se presentan en donde no estamos siendo disciplinados ni elegimos correctamente que llevarnos a la boca, miles de situaciones en las que las personas comen por tristeza, aburrimiento, y las mas importante y popular; saciar la sensación de vacío.
BUSCAR ALIMENTO PARA CONSEGUIR BIENESTAR, que es igual a lo que se denomina HAMBRE EMOCIONAL, asociado a lo que denominamos emociones en negativo como la depresión por ejemplo, a muchos no les provoca comer mientras que a otros sí en cantidades abismales.
Este tema, muy en boga en estos tiempos, aunque nadie le de la debida importancia, no es una enfermedad, de por sí se trata de un tema cotidiano que suele sucederle a muchas personas, no todos somos disciplinados al alimentarnos escogiendo bien lo que comemos y lo que nos nutre realmente, siempre está presente y a la mano lo que nos calma al instante, nos gusta y nos tranquiliza. ¿verdad? Entonces podría decirse que es un tema de autoconocimiento, que nos ayudará tarde o temprano, esperemos mas temprano que tarde, a no seguir comiendo nuestras emociones, y sobre todo a no sentirnos culpables por comer, por engordar, por no poder perder peso, por no tener gestionar correctamente nuestras emociones tratando de identificar el verdadero problema interno, y que no se vea reflejado en la comida.
Una vez que hemos identificado lo que nos está pasando, y conocemos que es denominado como "hambre emocional", lo mejor es tratar de no comer nada, porque lo que vayamos a comer será por un acto irreal no motivado por una verdad; las ganas de alimentarnos. Deberíamos intentar darnos al menos 20 minutos para romper el automatismo de emoción & comida.
Podemos intentar diferenciar y tratar de manejar correctamente el hambre emocional del hambre fisiológico, considerando estas premisas:
1.-El hambre emocional siempre estará ligada a una emoción que no resolvemos de manera correcta, le pondremos un parche o tapón momentáneo con comida, es decir comemos esa emoción día tras día, resulta que no conocemos realmente que no esta perturbando, mientras que el hambre real no, es una forma instintiva de necesidad de alimento por la fatiga del cuerpo por ejemplo.
2.-El hambre emocional es urgente, surge de un momento a otro es una necesidad inmediata que tratar, mientras que el hambre real va apareciendo poco a poco y va finalizando con la sensación de saciedad.
3.-El hambre emocional suele se resultado de la rutina frente a una misma emoción, X situación, mientras que el hambre real no
4.-El hambre emocional genera ansiedad e irritabilidad de no ser satisfecha de inmediato, el hambre real genera fatiga, cansancio, sueño.
5.-El hambre emocional es especifico, exige un alimento en concreto, que nos guste demasiado, que nos provea de tranquilidad, mientras que el hambre real no, es indistinto el alimento.
6.-El hambre emocional NO da saciedad, mientras que el hambre real sí.
Debemos de tomar la conciencia necesaria de lo que realmente nos preocupa y una vez identificado el problema crear un plan de acción para el cambio de mentalidad y salud.
¿Cómo?
1.- Identifico el problema, asumo responsabilidad de querer cambiarlo y cuestiono si realmente es hambre lo que se experimenta.
2.-Centrar mi atención y si persiste la sensación la desvío hacia otro lugar u otra cosa, es una buena opción beber líquido.
3.-No redirigir el tema en el estrés/remordimientos/culpa, solo conseguimos que la autoestima decaiga y por ello sube la necesidad de tapar el vacío con comida.
4.-Formidable es practicar afirmaciones positivas visualizando el cambio, es muy buena opción, y si se escribe lo que se va experimentando, mucho mejor.
5.-Es importante enfocar la energía en lo que nutre, reconectando y redirigiendo la energía.
Tarde o temprano nuestro cuerpo lo agradecerá, porque como dice el dicho, somos lo que comemos.
Solemos escuchar dos tipos de voces:
La jaula de grillos: No puedes no eres capaz, no hay salida,y tu ni siquiera lo mereces.
Maestro interno: Confía en ti, cree en ti.
Cuando te habla el maestro interior notarás paz y serenidad,mientras que por la otra voz notarás desánimo. Es fundamental que prestemos atención a la voz que nos ayuda y no a la que nos anula .
APRENDE A ESCUCHAR,todo en esta vida es cuestión de ATENCIÓN.