por Esteban Ordoñez

Periodista de Alicante, España

AUNQUE LO NEGUEMOS, ELEGIMOS A NUESTROS AMIGOS SIGUIENDO ESTE CRITERIO

Un estudio que publicó el New York Times pone cifras a algo que se sospechaba, aunque muchos no quieren aceptar: no escogemos nuestras amistades con un talante tan democrático y tan abierto. La firma de encuestas Morning Consult a través de la participación de 2.000 personas cuenta por qué la clase social influye a la hora de elegir a las personas que integran nuestro círculo cercano. Al menos en EEUU, que es donde se realiza la investigación, el dinero importa, y también el color, la formación o las ideas políticas.

 

El proceso, como informa Rusia Today, consistió en solicitar a los participantes que repasaran mentalmente las características de sus amigos más cercanos y, después, les plantearon algunas cuestiones acerca de la posesión de títulos universitarios, la raza o las preferencias políticas.

 

Los resultados dejan claro que tendemos a una suerte de endogamia. Por ejemplo, el 32% de quienes tenían graduado universitario contaron que sus cinco amigos más íntimos también contaban con él, al mismo tiempo sólo un 8% de estos señalaba que sus cinco mejores amigos carecían de titulación. Lo mismo ocurre al contrario. De quienes no poseían formación universitaria, el 31% no tenía entre sus mejores amistades ninguna persona con carrera.

 

Los blancos con los blancos y los negros con los negros. Casi la mitad de participantes blancos confesó que todos sus amigos también lo son y, algo menos, el 36% de los negros respondió que todos sus amigos son negros.

 

La elección de una opción política, en muchas ocasiones, depende de la clase social a la que pertenezcas, por lo tanto, guarda cierta lógica que también los círculos sociales tiendan a ser homogéneos ideológicamente. El 30% de los hombres republicanos dijo que sus cinco mejores amigos eran también republicanos. En el caso de las mujeres, la diversidad aumenta, aunque no mucho. El 25% de ellas señaló que sus compañeros próximos también lo eran. Por el lado de los demócratas, la uniformidad aumenta: el 43% no contaba con ningún amigo republicano en su entorno de confort.

 

Y de la política al dinero. Cuatro de cada diez participantes que ganan más de 100.000 dólares al año dejaron claro que en ningún caso sus cinco mejores amigos cobra menos de 50.000 al año.

 

Gracias a Esteban por tu articulo y colaboración con nuestra organización.

 

 



DIA INTERNACIONAL DE LA LUCHA CONTRA EL BULLYING, 2 DE MAYO

 

 

 

 

 

 

 

 

Licenciada en Psicología  

Paula Sansalone 

Los profesionales de la salud y la educación que trabajamos cotidianamente en estos contextos entendemos que cuando las consecuencias son tales, se trata de un largo camino transitado, que no sucede de la noche a la mañana y en el que intervienen diversos factores, ya que el Bullying es un problema sumamente complejo. Nunca es culpa de alguno o algunos en particular, sino que más bien lo podemos conceptualizar como una responsabilidad compartida: compartida por docentes, directivos, familias, chicos (hasta aquí los roles de los directamente implicados) pero también, en algún punto, responsabilidad compartida por toda la sociedad en su conjunto.

 ¿Por qué entenderlo de esta manera? Porque todos tenemos en nuestras manos la posibilidad de intervenir, aunque sea de manera sutil y por poco que parezca, acercándonos a quien a está solo, a quien está sufriendo o necesita ayuda. Porque todos somos testigos muchas veces, como una gran mayoría silenciosa, de episodios de violencia o maltrato en la calle, en la cancha, en el club, en un embotellamiento de tránsito, en la cola del supermercado, en la plaza o en donde sea? y todo parece estar permitido, avalado, justificado. La no-intervención se escuda detrás de "ese no es mi problema" y de este modo, el ejemplo que los adultos estamos dando a los más pequeños no es tenido en cuenta. 

Así vamos construyendo la sociedad, el medio en el que nos movemos y del cual la escuela es un fiel reflejo, como no puede ser de otro modo. Con estas conductas y actitudes estamos transmitiendo y encarnando los valores (o disvalores) en el seno de nuestra sociedad. ¿Estamos seguros de que esto es lo que queremos? Desde esta perspectiva, es lógico suponer que hasta que no tomemos conciencia de que el Acoso Escolar es una problemática de gran relevancia social que nos repercute y afecta a todos, difícilmente podamos asumir el compromiso necesario para erradicarlo de las aulas y escuelas de nuestros chicos y de nuestra comunidad. 

Sabemos que el curso natural de la violencia no es extinguirse por sí misma, sino que ante el silencio y la impunidad es como una bola de nieve que cada vez se hace más grande, porque se trata de un fenómeno multicausal, que trasciende cualquier frontera y se va contagiando, en la medida que se nutre de la indiferencia de todo aquel con el que se cruce. Este es el principal riesgo al que nos enfrentamos hoy en día: El Bullying se está convirtiendo en una problemática no sólo en el ámbito de la educación sino también de la salud pública.

 Y es por esta razón que necesitamos de un gran compromiso social para desandar este camino? porque si bien sabemos que es difícil, también se ha demostrado que es posible, que se puede lograr y se puede revertir. Necesitamos de políticas públicas y leyes, pero también necesitamos de actitudes humanas, empáticas, de preocupación por los demás y solidaridad? y para eso no hacen falta leyes. También es importante tomar este tema con la seriedad que merece, y aprovechar las distintas ocasiones que aluden a la temática como mañana 2 de mayo Día Mundial de la Lucha contra el Bullying, no para banalizar el tema, sino para darle visibilidad con respeto, madurez y compromiso. Que el Bullying siempre haya existido no significa que sea algo normal y deseable en la vida y el desarrollo de nuestros chicos.

Que la violencia esté presente en diversos ámbitos sociales no implica que no existan escuelas con climas saludables, en las que los chicos se sientan seguros, felices de pertenecer y aprendan de manera saludable y con alegría. Y el hecho de que seamos adultos, vinculados o no al mundo de la educación, tampoco significa que no podamos hacer nada para colaborar en este sentido y asumir un compromiso social en contra de la violencia. Después de todo, como dijo alguna vez Einstein, "El mundo no está amenazado por las malas personas sino por aquellos que permiten la maldad".

Por la licenciada Paula Sansalone, Psicóloga del Equipo ABA (Antibullying Argentina)

AGRADECEMOS A LA LIC. SANSALONE POR SU ARTÍCULO Y COLABORACION CON NUESTRA ORGANIZACIÓN.